Los avances tecnológicos no son exclusivos de los multimillonarios. En esta utopía, la inteligencia artificial, la robótica y la medicina avanzada benefician a la humanidad en lugar de servir como herramientas de control. No hay patentes que bloquean curas ni dispositivos diseñados para volverse obsoletos en dos años. Internet es gratuito y libre, sin monopolios que deciden qué podemos ver. Pero claro, en el mundo real, la tecnología se usa para vendernos más, espiarnos mejor y mantenernos distraídos.