Mientras algunos intentamos vivir sin depender de pastillas, hay otros que hacen competencia para ver quién toma más medicinas al día. Reflexiona sobre por qué algunos creen que el número de pastillas que consumen es un trofeo de longevidad, y desarrolla el arte de soportar conversaciones sobre efectos secundarios que nadie pidió escuchar y las respuestas más creativas para cuando alguien te dice: “Yo tomo 12 pastillas diarias y por eso viviré más de 100 años”.