Hay un placer inexplicable en aprender a decir “no” sin rodeos. No, no quiero ir a esa boda aburrida. No, no me interesa aprender a hacer pan sin gluten. No, no quiero ser parte de un grupo de WhatsApp familiar. Ensaya día a día cómo el “no” puede ser una herramienta de felicidad, cómo usarlo sin culpa y por qué es la clave para evitar compromisos innecesarios con gente que apenas recuerdas.