Tu equipo se juega la final del campeonato, pero, ¿qué crees? ¡Te toca ir a una reunión de padres que ni siquiera son tus hijos! Mientras el entrenador da la charla táctica en la televisión, tú estás escuchando cómo la profesora de matemáticas explica los nuevos métodos de enseñanza que ni los niños entienden. ¿Quién va a pagar la terapia para este trauma? Porque este sí que es grave.