Antes te ignoraban cuando dabas consejos, pero si te grabas con un filtro de perrito, de pronto eres un gurú. ¿Por qué no explotar la moda de los influencers y empezar a cobrar por tus opiniones? Desde el «tutorial de cómo hacer que el banco te atienda rápido» hasta el «storytime de cómo sobrevivir a una llamada de tus hijos después de un mes sin noticias». Los centennials pagan por escuchar a charlatanes con menos experiencia que tú, así que es hora de reclamar tu lugar en la cima del internet.