Tenemos un cajón lleno de pilas gastadas, cables de celulares que ya no existen y bolsitas de plástico metidas dentro de otras bolsitas de plástico. ¿Por qué? Porque “uno nunca sabe”. Y cuando intentas deshacerte de algo, siempre aparece alguien diciendo: “No lo botes, todavía sirve”. Sí, claro, igualito que ese VHS que llevamos 20 años sin usar.
