Un día te miras al espejo y ahí están: las malditas canas. Al principio, intentas ignorarlas. Luego, te haces el valiente y dices que «te dan carácter». Hasta que llega un punto en que aparecen tantas que parece que llevas una peluca de Papa Noel. ¿Te las tiñes? ¿Las aceptas con dignidad? ¿O simplemente empiezas a usar gorra y esperas que nadie haga preguntas?