Pasaron 30 años y ahora te encuentran en Facebook. “Profe, ¿se acuerda de mí?” Y tú, por supuesto que no, porque ella era parte de una horda de adolescentes insoportables de los 90. Pero lo peor viene después: «¿Me podría ayudar con un consejo profesional?» A ver, muchacha, ¿y dónde estaban cuando yo necesitaba que me explicaran cómo funcionaba el bendito Instagram?
