Ah, los clásicos amigos de infancia que siempre te decían: “No sé cómo hiciste para conquistar a esa chica”. Y ahora, 50 años después, en las reuniones de viejos amigos, siguen con la misma cantaleta. Claro, porque en sus cabezas, nuestras exnovias siguen teniendo 17 años, no 77 como nosotros.
