No son ni de izquierda ni de derecha. Son de donde sople el viento… y donde esté la chequera. Un día defienden la justicia social, al siguiente privatizan hospitales y al otro apoyan una reforma que ni ellos mismos entienden. Su especialidad es estar siempre en la foto sin haber hecho nada. Se presentan como los racionales, los moderados, los que buscan el equilibrio, pero su único equilibrio es el de su cuenta bancaria. Son expertos en la técnica del «quitar sin poner»: bloquean lo que no les conviene, aprueban lo que les deja algo y al final, nadie sabe qué hicieron… pero ellos terminan bien parados.