Si un pobre roba, va a la cárcel. Si un banco roba, recibe un rescate financiero. La ley no es ciega, es miope y selectiva. Las reglas cambian según quién las rompa. Si tienes suficiente dinero, las consecuencias no aplican. ¿Fraude? Un malentendido. ¿Evasión de impuestos? Optimización fiscal. La justicia es solo una escenografía para los ingenuos que todavía creen en ella.