Los multimillonarios están invirtiendo en extender su vida indefinidamente con tecnología avanzada, mientras los pobres apenas pueden costear un seguro médico. En el futuro, los ricos no solo serán más poderosos, sino que vivirán mucho más tiempo. ¿Qué pasa cuando un pequeño grupo de personas tiene acceso a la inmortalidad y el resto sigue envejeciendo y muriendo? Tal vez ya no necesiten esclavos, solo robots.